Y aunque intente negarlo, nos hicimos mucho daño, tanto que ni siquiera las lágrimas ahora me duelen. Aun así, los recuerdos se mantendrán vivos por los buenos momentos y no por los malos, no por las dudas ni por los engaños, sino por el cariño y el respeto que nos teníamos en uno al otro. Simpre estaras junto a mi aunque me hiciste daño y yo te lo hice a ti tambien. No puedo olvidar que fuiste tu quien me ayudo cuando lo necesite y que si no fuera por ti.... no podría averme levantado. Gracias. Porque formaste parte de mi vida, y nunca te voy a olvidar. Perdoname por las cosas malas que te hice. Sige con tu vida como haces ahora, es lo mejor que podemos hacer. Y lo único. Adiós.
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